Fue entonces cuando, junto a su socio, Jussi Tolvi, fundó el Club Soda. «Somos 15.000 personas seguidoras de la idea, además de pubs, bares, restaurantes e incluso marcas de bebidas asociadas. Todos juntos intentamos desarrollar programas que ayuden a la gente a cambiar sus hábitos de consumo de alcohol», explica la propia Willoughby.