2. Siempre es recomendable afeitarte con el rostro previamente humedecido, bien con agua templada y jabón o bien con algún producto específico que ayude a abrir los poros y a conseguir un vello más flexible.
2. Siempre es recomendable afeitarte con el rostro previamente humedecido, bien con agua templada y jabón o bien con algún producto específico que ayude a abrir los poros y a conseguir un vello más flexible.