Que ese gesto cotidiano del afeitado no suponga un problema depende, en gran medida, de conocer las características y necesidades de tu propia piel. En un rostro bien hidratado, exfoliado con regularidad y en el que uses productos específicos (por ejemplo la nueva maquinilla de Gillette, Copperface), eliminar el vello facial siempre será más sencillo y efectivo que en una piel mal cuidada.