Esa misma noche empezó a hablarme por Whatsapp. “Quería desearte buenas noches y decirte que me ha encantado conocerte”, me escribió Edu, que así se llamaba mi nuevo vecino. “Qué majo”, pensé, “solo espero que no sea muy pesado”. ¡Error!
Esa misma noche empezó a hablarme por Whatsapp. “Quería desearte buenas noches y decirte que me ha encantado conocerte”, me escribió Edu, que así se llamaba mi nuevo vecino. “Qué majo”, pensé, “solo espero que no sea muy pesado”. ¡Error!