Las parejas que acaban optando por la inseminación artificial por sus dificultades de concebir renuncian al juego sexual que debería acompañar al momento de la concepción. Pero ahora ya no tienen por qué hacerlo. Berman Innovations, una empresa americana de juguetes sexuales ha lanzado un dispositivo de autoinseminación que a su vez es un juguete sexual.