Lo de hacerse un selfie poniendo morritos ya no se lleva. La pose de moda que ahora la está petando en las redes sociales es #FauxSurprise, o sea, poner cara de falsa sorpresa. Consiste en abrir bien la boca y los ojos y en subir las cejas, con la variante de la mano abierta delante de los labios para los más profesionales.