Practicas sexo oral menos de lo que te gustaría. Tus relaciones de cama están estancadas y son monótonas. Vais a lo rápido y cómodo. Y, aunque te gustaría que tu pareja se animase más, no lo hace. Quizá porque tú tampoco… Una vez que reflexiones sobre esto, podemos pasar al siguiente nivel: demostrate que esta práctica tan íntima puede ser cómoda, placentera y divertida.