Cuando Jenny Nordbak acababa de graduarse en la universidad contestó a un anuncio de trabajo en el que no se requería experiencia previa. Y vaya experiencia resultó ser… La joven de 22 años pronto se encontró trabajando en una mazmorra sexual de Los Ángeles, poniendo una correa de cuero atada a los genitales de una estrella de Hollywood y arrastrándolo por el suelo, según revela en ‘Las cartas de Scarlett’, un libro biográfico que desvela las preferencias de lo más selecto del faranduleo estadounidense.