Los teléfonos son inteligentes, pero el modo de usarlos no, y deja secuelas. Algunos médicos hablan ya de la wasapitis para referirse al dolor intenso que aparece en los pulgares por teclear mensajes sin parar. Ocurre porque se inflama el tendón que controla el movimiento que flexiona los dedos. Para tratarla, no valen los medicamentos y hay que aplicar una medida radical: limitar el uso del móvil.