Hace unos meses llamó a mi puerta un chico bastante mono. Era el nuevo inquilino del piso de enfrente, que venía a saludar y conocer a los que a partir de ahora serían sus vecinos.
Hace unos meses llamó a mi puerta un chico bastante mono. Era el nuevo inquilino del piso de enfrente, que venía a saludar y conocer a los que a partir de ahora serían sus vecinos.