«Las historias dan forma a nuestras vidas y, en algunos casos, ayudan a definir a una persona. Queremos entender cómo éstas se meten en nuestro cerebro, y lo que hacen con él». Así explicaba el neurocientífico Gregory Berns el objeto de su investigación, con la que pretendía averiguar cómo afecta a nuestro cerebro la lectura de una novela.