La sangre en las espadas, escudos y pecheras de hierro está asegurada, pero el poder bélico de las fuerzas en conflicto sitúa el escenario de guerra principalmente en el mar, quizá el único resquicio de esperanza para Temístocles y sus tropas.
La sangre en las espadas, escudos y pecheras de hierro está asegurada, pero el poder bélico de las fuerzas en conflicto sitúa el escenario de guerra principalmente en el mar, quizá el único resquicio de esperanza para Temístocles y sus tropas.