En el marco de las siempre sangrientas y despiadadas Guerras Médicas (500-479 a.C.) el imperio persa no tiene ninguna intención de renunciar al acoso del enemigo griego. La dolorosa victoria sobre los 300 gladiadores de Leónidas parece haber dejado el camino despejado a la armada persa de Xerxes (Rodrigo Santoro) para avanzar sobre las polis griegas.