La investigación se enmarca en un momento en el que, pese al desconocimiento general, siguen sin destinarse muchos esfuerzos y recursos al estudio del clímax femenino. “En este momento los patrones del orgasmo no son más que algo divertido. Sin embargo, combinados con el trabajo de los investigadores o las características que vemos asociados a ellos a lo largo del tiempo, podemos comenzar a decir cosas sobre qué te gustaría o dejaría de gustar”, señala Liz Klinger, CEO de la empresa de juguetes eróticos que ha financiado el estudio.