69

Aunque no existe penetración, la estimulación del clítoris es sumamente intensa y los dos disfrutan. El sexo oral permite que se estimule el clítoris de manera distinta, con movimientos, caricias, ritmos y presiones que son difíciles de lograr con la mano o el pene. Además, con esta posición se tiene una vista distinta del acto sexual: él puede ver tus nalgas directamente y disfrutarlas como nunca. Para realizarla debes colocarte encima de él con las rodillas sobre el suelo y las caderas levantadas.