Se consideran carnes rojas aquellas piezas procedentes del ganado vacuno (ternera, vaca y buey), porcino y ovino. A diferencia de las llamadas carnes blancas, como el pollo, el pavo o el conejo, son carnes que al corte presentan un color rojo vivo e intenso dada su mayor concentración de mioglobina (proteína muscular).