Siempre hacéis el amor igual, y a tu chica ya le está cansando. Que si misionero, que si ella arriba, que si abajo… Bueno, y cuando lo hacéis a cuatro patas (posición de ‘el perrito’) ya es desfase total. Del sexo oral ya ni hablamos, ¿no? Amigo, tienes que espabilar. No hagas que tu chica busque fuera lo que no tiene dentro. Tienes que innovar y sorprenderla, sobreponerte a la rutina. No queremos decir que a partir de ahora tengas que decirle cosas guarras ni darle cachetes. Así de repente, no. Pero sí tienes que seguir siendo esa persona superdivertida y jovial de la que ella se enamoró, al menos en la cama.