La buena noticia es que ellas tienen muchos ‘hotspots‘ y que probablemente no habrás estimulado demasiado. Así que presta atención: saca todo su potencial a todas sus zonas erógenas. Pero, ¿qué son? El cerebro juega un papel fundamental en el erotismo pero, con imaginación o sin ella, las zonas erógenas son capaces de ejercer por sí solas como estimulantes sexuales. Una investigación publicada en la revista ‘Cortex’ demuestra que existe “un notable nivel de correlación” entre hombres y mujeres.