El zinc es un mineral esencial, es decir, que nuestro cuerpo no lo sintetiza, y se requiere para la actividad metabólica de 300 de las enzimas del cuerpo y se considera esencial para la división celular y la síntesis de ADN y proteínas. Estas enzimas están implicadas en el metabolismo de proteínas, carbohidratos, grasas y alcohol. El zinc posee la labor de regular la producción de las células T o linfocitos, función hepatoprotectora, y apoyo para la salud de la próstata. Es esencial para el correcto mantenimiento del órgano reproductivo.