Dentro de la historia de Zenith, uno de los capítulos más gloriosos fue la presentación en 1969 del calibre ‘El Primero’. Primer calibre cronógrafo en una maquinaria automática (hay que reconocer que saben escoger los nombres). Esta maquinaria tiene una precisión de una décima de segundo y aún a día de hoy sigue fabricándose.