Muchos de estos encuentros se acuerdan con anterioridad a través de redes sociales y páginas web, para saber lo que se va hacer, la hora y el lugar. Sin embargo, hoy en día, en las principales ciudades de España, por ejemplo, existen zonas en las que ya se sabe que se usan para este tipo de encuentros. Sobre todo, porque esta práctica tiene un sentido exhibicionista, al contrario de los encuentros de homosexuales en lugares públicos que la mayoría suelen buscar un poco de discreción.