En este caso, el consumidor «tendría derecho a recibir una compensación o a la devolución del importe de vehículo o a su sustitución por otro», ya que «no sería aceptable reparar el fraude con una pérdida de calidad», lo que equivaldría a «defraudar dos veces», subraya Rubén Sánchez, portavoz de Facua.