La clave para abandonar el modelo de pago ha sido la compra de la compañía por parte de Facebook, que en 2014 desembolsó 13.800 millones de euros para hacerse con esta popular herramienta. «La compra nos permitió concentrarnos en crecer y no pensar más en ganar dinero», explicó Jan Koum, cofundador de WhatsApp, en una conferencia en Múnich.