San Andrés de Teixido destaca por su interés religioso y etnográfico, pero también se cubre de enigmas. Estos tienen su raigambre en el hecho de que aún hoy perduran costumbres y cultos animistas que se remontan a la época precristiana. En los alrededores del pueblo, el Bosque animado no está exento de supersticiones y leyendas, pero a pesar de que quizá se nos ericen los vellos de la piel, vale la pena visitarlo.