En el país de los duendes y las hadas resulta difícil dar un paso sin que alguno de estos seres fabulosos salgan a nuestro encuentro. Bien sea durante los recorridos entre bosques de frondosidad casi impenetrable o en trayectos por la ciudad, Irlanda ‘encanta’ a sus visitantes con la magia del norte. La derrocha en sus pueblos más pequeños y en sus urbes más grandes, incluso en su capital. Y es que en Dublín también se deja sentir el tiene la localidad más poblada de la isla.