La hormona liberada por el cerebro al recibir estímulos se llama dopamina y su producción incontrolable estaría siendo la causa: «La pornografía de internet tiene más formas de subir la dopamina que la novedad sexual simple», expresó el investigador, quien advirtió que el usuario de internet llega al orgasmo tras ver «docenas de videos», reformulándose la experiencia sexual y hedonista.