Durante el mes de agosto los niveles de testosterona, la principal hormona sexual masculina y la encargada de incrementar la libido, llegan a su cumbre. También suben las feromonas que exacerban la atracción hacia otras personas. Estas hormonas influyen en el comportamiento sexual femenino. Cuando suben, ellas coquetean más, se dejan seducir y tienen más relaciones, que a su vez son más intensas y placenteras.