Este cóctel híbrido que propone McG versa entre lo relativamente entretenido y lo previsible. La historia se desarrolla en una clásica París contemporánea en la que la organización criminal que le pisa los talones a Ethan, y viceversa, es especialmente belicosa pero se encuentra durante todo el film a la defensiva. Ethan y Vivi no necesitan prácticamente nada para mantener a salvo a Zooey y a Christine, ex esposa de Ethan y a la que éste también pretende reconquistar.