El paciente es el que puede decir el número de extracciones de folículos que desea que se le realicen e implantemos en un momento dado. Para un procedimiento de dos días, por ejemplo, se pueden implantar más de 5.000 pelos. Y al no producirse ningún tipo de cicatriz, deja abierta la posibilidad de volver a extraer al paciente folículos pilosos sin la necesidad de dejar entre medias periodos de tiempo entre las intervenciones.