Con todo esto dentro de sus límites urbanos, la capital japonesa fue capaz de ganar la partida de los Juegos Olímpicos 2020, con una Villa Olímpica impecable concentrada en un radio de 8 kilómetros cuadrados y con una inversión de 3.425 millones de euros. Todo complementado con una capacidad hotelera de 150.000 plazas, una moderna red de transporte y aeropuertos de grandes capacidades.