Desde la prehistoria hasta hoy las costumbres en la cama de hombres y mujeres han cambiado de manera radical. El futuro ya está aquí, y tras las primeras noches de lujuria, para celebrar que otra vez más hemos llegado a las uvas, toca prepararnos para un año que se prevé muy, pero que muy movidito: nuevas actitudes, nuevos intereses e incluso nuevas tecnologías.