En concreto, los investigadores utilizaron 33 réplicas de miembros viriles en 3D fabricados en plástico rígido, inodoro y azul (para evitar sesgos raciales) y contaron con la colaboración de 75 mujeres con edades comprendidas entre 18 y 65 años.
En concreto, los investigadores utilizaron 33 réplicas de miembros viriles en 3D fabricados en plástico rígido, inodoro y azul (para evitar sesgos raciales) y contaron con la colaboración de 75 mujeres con edades comprendidas entre 18 y 65 años.