3 – Ir a nuestro interior: Con la meditación, por ejemplo, se puede llegar a los rincones más profundos de nuestro corazón y nuestra mente. Es ideal para descubrir cuál es el problema que tenemos en relación al sexo o a la intimidad. Es sin dudas una herramienta maravillosa que te llevará en un viaje muy enriquecedor porque además podrás aprender sobre otros aspectos personales que ni sabías que existían.