Pero retornando al estilo de vida occidental, un placentero almuerzo, prácticamente sobre las aguas de las Cataratas Victoria, rodeados de selva, un masaje reparador, y con la típica hospitalidad de la atención sudafricana, quizá sea de los momentos más esperados por los viajeros del Blue Train. No debemos olvidar que cuando hablamos de las Cataratas Victoria, nos referimos a la mayor cortina de agua del mundo.