Un gran logro, pero no hay que olvidar que en 72 países del mundo, ser homosexual aún es un delito. Y en 8 de ellos, se castiga esta inclinación sexual. Ya sea con prisión temporal o perpetua, latigazos y hasta pena de muerte. Castigos que se suman a abusos como la violencia verbal, la discriminación y el acoso. Presentamos cuatro de los casos más alarmantes.