El lago Baikal es una reserva natural única en riquezas de vida animal y vegetal, pero la contaminación ambiental también ha llegado a este entorno bendecido por la naturaleza. Hace algunos años llegó a los márgenes del lago una planta de celulosa; los lugareños exigieron furiosos que la empresa construya una potabilizadora de dimensiones más grandes que la propia fábrica; lo lograron, pero igualmente el entorno se vio afectado.