Para muchos oír las palabras Islas Canarias es sinónimo de pensar en esas vacaciones soñadas que nunca parecen llegar. Cual canes de Pavlov -metafóricamente hablando, o no-, uno empieza a salivar pensando en el buen tiempo, las extensas playas y las fabulosas y relajantes calas en medio de un paisaje volcánico.