Inicio Eros No somos tan distintos

No somos tan distintos

0
No somos tan distintos

Donde nos diferenciamos especialmente es en la forma de reconocer el placer en nuestro cuerpo, de reconocer nuestras zonas erógenas y, por lo tanto, suprimir “algunas zonas” nos limita, nos hace inferiores a ellas y hace que casi toda nuestra atención recaiga sobre nuestro amado pene. 

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.