“Son lentes de una gran calidad que garantizan seguridad y, además, cada vez son más asequibles. Los precios ya no son tan dispares entre las gafas polarizadas y las no polarizadas”, apunta el experto. Eso sí, señala como inconveniente que no permiten ver las pantallas de las tablets y smartphones, por lo que “no son recomendables para gente que constantemente tenga que estar en contacto con sus gadgets por motivos de trabajo, por ejemplo”.