Los expertos afirman que estar sometidos a sonidos por encima de los niveles de ruido aceptables provoca irritabilidad, ansiedad y agresividad. Y de hecho, uno de cada tres españoles asegura que su estado de ánimo se ve afectado por el ruido, según el último estudio de GAES Centros Auditivos sobre el ruido. Entre otras consecuencias negativas provocadas por los altos decibelios también destacan la dificultad de concentración y el insomnio.