De las cinco comidas recomendadas, lo ideal es hacer tres comidas más o menos grandes (desayuno, comida y cena) y dos pequeñas (almuerzo y merienda).
Los snacks son el complemento perfecto para cubrir una parte de las necesidades alimenticias a las que hay que hacer frente diariamente, pero hay que procurar que estas pequeñas ingestas sean lo más sanas posibles, y que sirvan para complementar nuestra dieta.