Las ventajas de abandonar el tabaco son tan extensas como conocidas. Lo corrobora Lara Fontán, neumóloga de la Unidad de Rehabilitación Respiratoria del Policlínico HM Matogrande (A Coruña): “De forma casi inmediata, mejoran la frecuencia cardíaca y la tensión arterial; entre el primer y el noveno mes disminuyen la tos y la fatiga; entre cinco y 15 años, el riesgo de tener un accidente cerebrovascular es similar al de los no fumadores; y a partir de este periodo, también el riesgo de sufrir un infarto de miocardio; mientras que las probabilidades de desarrollar un cáncer de pulmón disminuye de forma paulatina”, explica.