En cualquier caso, lo cierto es que la mayoría de estos delitos nunca llegan a buen puerto en lo que se refiere a la víctima: en primer lugar, porque la mayoría de afectados nunca denuncia; en segundo, porque en caso de hacerlo, casi nunca se llega al fondo de la cuestión: los delincuentes suelen actuar desde servidores remotos que rara vez son localizados.