De hecho, ni siquiera hará falta que le hayas mandado fotos o vídeos sexuales: incluso si no lo has hecho, bastará que hayas conectado un segundo tu ‘webcam’ para que elabore su propio material. Podrá coger tu cara y hacer un montaje de foto o vídeo para que parezcas tú esa persona que se está masturbando en el material que piensa difundir.