1. Sentido común
Es el consejo más obvio, pero también el más valioso. No queremos minar tu masculinidad, pero si de repente aparece en tu Facebook una mujer atractiva que parece tener unas necesidades de sexo tan insaciables como urgentes… igual deberías sospechar. Además, habiendo webs dirigidas precisamente a estos fines, ¿por qué iba a recurrir a Facebook?