La celeridad y preocupación de Facebook tienen también un segundo motivo: debido a su ámbito global, la red social casi nunca acaba colaborando con los cuerpos locales de policía de cada país para intentar localizar a los delincuentes.
La celeridad y preocupación de Facebook tienen también un segundo motivo: debido a su ámbito global, la red social casi nunca acaba colaborando con los cuerpos locales de policía de cada país para intentar localizar a los delincuentes.