Teniendo en cuenta que, para muchas mujeres (perfectamente normales) la estimulación del coito resulta insuficiente por si sola para la consecución de orgasmos, la solución no es tanto retrasar la eyaculación como cambiar a un tipo de estimulación más adecuada para ella (que incluya la estimulación del clítoris). Si la preocupación del varón tiene que ver con el placer de su pareja, puede hablarlo con ella e intercambiar impresiones al respecto, si no lo han hecho hasta ahora.