Mientras los chicos me contestaban «¿qué dices? Es mucho mejor el sexo», la mayoría de las chicas solían apoyarme en mi defensa del dulce.
Me gusta el sexo y disfruto de él, no soy precisamente lo que se dice una persona asexual, pero mi cara tras una cucharada de helado es la misma que tras el mejor de los orgasmos.