Creo que las mujeres sabemos tener orgasmos con otras muchas más cosas (¡oh, sí, yendo de compras!), y esto es algo que nunca podrá caber en esa cabeza masculina que piensa en sexo tantas veces al día. Solo se me ocurre un motivo por el que muchos hombres cambiarían una noche de pasión: el fútbol es el chocolate de los hombres.