No es que las parejas estables tengan más intimidad. Sucede al revés: gozar juntos en la cama fomenta el afecto y la fidelidad.
El sexo sin afecto puede ser una experiencia gratificante como la que más, pero muchos aseguran que la práctica se enriquece cuando hay amor. En cualquier caso, el vínculo entre la cama y los sentimientos sigue siendo bastante fuerte en nuestro imaginario. Y, en este contexto, cabe hacerse la pregunta desde el otro lado: ¿es mejor el amor cuando hay sexo?